CBDC Navigator

Una biblioteca de recursos – 115 informes sobre la moneda digital de los bancos centrales

Desde 2014, la investigación académica y política sobre las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC) ha aumentado, al igual que los experimentos técnicos. Recientemente, muchos bancos centrales están evaluando activamente las CBDC, abarcando continentes y economías tanto grandes como pequeñas, desarrolladas y emergentes.

La motivación de la CBDC varía de un país a otro, y su relevancia y potencial de creación de valor también son diferentes. Las investigaciones y los experimentos realizados por los bancos centrales y los investigadores académicos ya han demostrado que el valor de una CBDC puede evaluarse de forma diferente tras considerar los costes y los riesgos. Las monedas digitales de los bancos centrales, al ser un concepto reciente y a la vez arraigado en el sistema financiero mundial, pueden provocar un nuevo salto en el desarrollo tecnológico y financiero tanto de los sistemas de pago nacionales como de la economía de muchos países en su conjunto.

Sin embargo, como todo lo que es novedoso e incierto, la introducción de las CBDC plantea muchas cuestiones controvertidas. Estamos en el umbral de la innovación, muchos de cuyos aspectos aún están por conceptualizar, inventar y aplicar.

A continuación encontrará una lista de informes y artículos relacionados con el tema de las CBDC.
Nos gustaría agradecer al grupo de investigación DEKIS su amable apoyo.

Ruslan Yusufov
Socio Gerente
MINSMITH

La página en español de CBDC Navigator cuenta con el respaldo de Digital Economy & Knowledge and Information Society (DEKIS).

DEKIS es un grupo de investigación interdisciplinar de la Universidad Católica de Ávila (España) cuyo principal objetivo se centra en el desarrollo de investigaciones orientadas al conocimiento de la sociedad digital desde una perspectiva de análisis integral del fenómeno. En particular, sus principales objetivos son el estudio de nuevos modelos de producción y actividades económicas basadas en la explotación del potencial de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), la innovación y el conocimiento, así como los nuevos retos e implicaciones económicas y jurídicas que la disrupción digital. está provocando en los modelos tradicionales de organización económica y social.

El estudio de las monedas digitales del Banco Central (CBDC) y la digitalización del sistema monetario son unas de las principales líneas de investigación del grupo.

Prof. Dr. Sergio Luis Náñez Alonso

Dr. Javier Jorge Vázquez

Dr. Miguel Ángel Echarte Fernández

Dra. María Peana Chivite Cebolla

Dr. Ricardo Reier Forradellas

RECURSOS DE CBDC POR CATEGORÍA

REGULADORES

Asian Development Bank Institute, Bank for International Settlements, International Monetary Fund

BANCOS CENTRALES

Banco Central del Uruguay, Banco de Portugal, Bank of Canada, Bank of England, Banco de España, Bank of Finland, Bank Indonesia, Bank of Japan, Bank of Korea, Banque de France, Narodowy Bank Polski, People’s Bank of China, Reserve Bank of Australia, Federal Reserve Bank of Kansas City, Reserve Bank of New Zealand, Federal Reserve Bank of Philadelphia, Federal Reserve Bank of St. Louis, US Federal Reserve System, Sveriges Riksbank.

INVESTIGADORES

US National Bureau of Economic Research, UK Centre for Economic Policy Research, Becker Friedman Institute for Research in Economics, Chinese Academy Of Sciences, Sloan School of Management, Ross School of Business, Warwick Business School, Copenhagen Business School, Norwegian School of Economics, University of Mazandaran, University of Johannesburg, Bocconi University, King Abdulaziz University, University Of Manouba, University Of Ez-Zitouna, Nanjing University, Rutgers University, Jönköping University, blockchain company R3, PWC, and others.

Reguladores

Varios bancos centrales están estudiando activamente formas de moneda digital. Esta nota se centra en la forma que más se acerca a un equivalente digital del efectivo, y resume los principales pros y contras que conlleva su introducción. Las principales consideraciones son 1) el grado de anonimato de la moneda digital, y el compromiso asociado entre la limitación de la actividad ilícita y la contención del crecimiento de las criptodivisas privadas; 2) el control monetario y la ampliación a la baja del Límite Inferior Efectivo; 3) los riesgos de desintermediación financiera.

Una de las conclusiones fundamentales del libro es que los reguladores van a examinar con detenimiento hasta qué punto los nuevos activos digitales aportan una funcionalidad nueva y genuina que sea útil para los consumidores, pero que no suponga simplemente una vuelta de tuerca a la normativa vigente sobre activos financieros. Otra es que es probable que la introducción de las monedas de los bancos centrales minoristas se produzca gradualmente y por etapas, ya que los funcionarios quieren asegurarse de que haya un desarrollo equilibrado de la tecnología financiera que cree oportunidades para la nueva intermediación financiera y no sólo para los nuevos medios de transacción.

Las monedas digitales emitidas por los bancos centrales (CBDC) prometen ofrecer una seguridad y una comodidad similares a las del dinero en efectivo para los pagos entre particulares. Para ello, deben ser sólidas y accesibles. También deben salvaguardar la privacidad del usuario, al tiempo que permiten una aplicación eficaz de la ley. Los diferentes diseños técnicos satisfacen estos atributos en distintos grados, dependiendo de si cuentan con intermediarios, una infraestructura convencional o distribuida, un acceso basado en cuentas o en tokens, y unas interconexiones solo minoristas o transfronterizas. Exponemos las compensaciones subyacentes y la correspondiente jerarquía de opciones de diseño.

Los autores investigan los impulsores económicos e institucionales del desarrollo de las CBDC y hacen un balance de los esfuerzos de diseño. Los autores establecen una amplia base de datos de enfoques técnicos y posturas políticas sobre la emisión, basándose en los discursos de los bancos centrales y los informes técnicos. La mayoría de los proyectos se encuentran en economías digitalizadas con gran capacidad de innovación. Los trabajos sobre las CBDC minoristas están más avanzados allí donde la economía sumergida es mayor. A continuación, los autores hacen un balance de las opciones de diseño técnico. Cada vez son más los bancos centrales que se plantean arquitecturas de CBDC minoristas en las que la CBDC es similar al dinero en efectivo del banco central, pero en las que el sector privado se encarga de toda la actividad de cara al cliente. Los autores concluyen con una descripción detallada de tres enfoques distintos de CBDC por parte de los bancos centrales de China, Suecia y Canadá.

Una encuesta realizada a los bancos centrales muestra que la mayoría está estudiando en colaboración unos con otros, las implicaciones de una moneda digital emitida por un banco central. Aunque muchos han llegado a la fase de considerar las cuestiones prácticas, los bancos centrales parecen proceder con cautela y son pocos los que informan de planes para emitir una moneda digital en el corto o en el medio plazo.

A diario surgen nuevas criptodivisas, y muchos interesados se preguntan si los bancos centrales deberían emitir sus propias versiones. Pero, ¿cómo serían las criptodivisas de los bancos centrales (CBCC) y qué utilidad tendrían?. Este artículo ofrece una taxonomía del dinero que identifica dos tipos de CBCC -al por menor y al por mayor- y las diferencia de otras formas de dinero de los bancos centrales, como el efectivo y las reservas. Se analizan las diferentes características de los CBCC y se compara con las opciones de pago existentes.

La mayoría de los bancos centrales están explorando las monedas digitales del banco central (CBDC), y su trabajo continúa a buen ritmo en medio de la pandemia de Covid-19. En conjunto, los bancos centrales están pasando a etapas más avanzadas de compromiso con las CBDC, pasando de la investigación conceptual a la experimentación práctica. En todo el mundo, el interés por los CBDC sigue estando determinado por las circunstancias locales. En las economías de mercado emergentes y en desarrollo, donde los bancos centrales afirman tener motivaciones relativamente más fuertes, los objetivos de inclusión financiera y de eficiencia de los pagos impulsan la labor de las CBDC de propósito general. Un testimonio de estos motivos es el lanzamiento de un primer CBDC “vivo” en las Bahamas. Es probable que a este pionero se le unan otros: es probable que los bancos centrales que representan colectivamente a una quinta parte de la población mundial emitan una CBDC de propósito general en los próximos tres años. Sin embargo, sigue siendo poco probable que la mayoría de los bancos centrales emitan CBDC en un futuro próximo.

Nuestra encuesta muestra que los bancos centrales están llevando a cabo un amplio trabajo sobre las monedas digitales emitidas por bancos centrales. A nivel mundial, los países emergentes están pasando de la investigación conceptual al desarrollo práctico muy intenso, impulsados por motivaciones más fuertes que las de los bancos centrales de las economías avanzadas. Los bancos centrales que representan una quinta parte de la población mundial afirman que es probable que emitan las primeras CBDC en los próximos años.

Este informe conjunto del Comité de Pagos e Infraestructuras de Mercado y el Comité de Mercados proporciona un análisis inicial de las CBDC. Ofrece una descripción general del alto nivel de sus implicaciones en los pagos, en la política monetaria y en la estabilidad financiera. El análisis de los comités reflejan el pensamiento inicial en esta área que se encuentra en rápida evolución y es un punto de partida para futuras discusiones e investigaciones. También destaca que la emisión de una CBDC requiere una consideración cuidadosa.

Este documento arroja luz sobre el sistema de pagos minoristas en tiempo real de Australia, la Nueva Plataforma de Pagos (NPP), que fue lanzada en febrero de 2018 por un consorcio de 13 instituciones financieras, incluido el Banco de la Reserva de Australia (RBA). La NPP funciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y permite a las instituciones financieras proporcionar disponibilidad inmediata de fondos a los receptores de pagos, incluso cuando los pagadores y los beneficiarios tienen cuentas en diferentes instituciones financieras. Este estudio pone de manifiesto que no hay razones de peso para que el RBA emita una moneda digital respaldada por el banco central al por menor, dado que la serie de billetes de nueva generación, más segura, está disponible y el NPP, es más seguro, además los depósitos están protegidos por el Plan de Reclamaciones del Sector Financiero.

Para respaldar la idea de que la emisión de deuda por parte de los bancos implica la creación de dinero, mientras que los préstamos de las instituciones financieras no bancarias centralizadas y de los intermediarios del mercado de bonos descentralizados no lo hacen, el documento pretende transmitir dos puntos relacionados: En primer lugar, la noción de creación de dinero como resultado de la creación de préstamos por parte de los bancos es compatible con la noción de necesidades de financiación líquida en un sistema multibancario, en el que las transferencias de fondos líquidos (reservas) entre bancos se producen de forma natural. En segundo lugar, la política monetaria basada en los tipos de interés influye en la dinámica macroeconómica precisamente debido a esa estructura multibancaria. Perdería su impacto en el caso hipotético de que sólo existiera un banco comercial (“singular”). Los autores vinculan su debate a la aparición y el diseño de las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC), con especial atención a cómo se concederían los préstamos en un mundo de CBDC.

En este artículo, los autores proponen la función y los requisitos de seguridad de la CBDC, a través de un análisis exhaustivo de la criptomoneda típica existente y del prototipo del esquema de la CBDC. Sobre esta base, los autores presentan un marco basado en blockchain para CBDC con tres capas, incluyendo la capa de supervisión, la capa de red y la capa de usuario, y describen los procesos de negocio clave del ciclo de vida completo de CBDC de emisión-circulación-retirada en detalle. Por último, los autores toman como ejemplo el pago transfronterizo para explicar el proceso de transacción de la CBDC. El objetivo de los autores es proporcionar orientación teórica para el diseño de los CBDC.

Las innovaciones en las tecnologías de pago digitales y las monedas digitales sugieren que la ampliación del acceso al dinero del banco central (CBM) a las empresas y los particulares es ahora factible. Este documento se centra en un reciente debate relacionado con los modelos organizativos alternativos para el sistema de pagos y sus implicaciones para el sector bancario. Una de las principales conclusiones es que la ampliación del acceso a las MFC probablemente creará una fuerza centrífuga en el sistema financiero que podría dar lugar a la desagregación de las funciones bancarias.

El nivel y la tendencia del uso del dinero efectivo en un país influirán en la demanda de moneda digital emitida por el banco central (CBDC). Aunque el acceso a la moneda digital será más cómodo que desplazarse a un cajero automático, esto sólo hace que la CBDC sea como una tarjeta de débito bancaria, no algo mejor. Por tanto, la demanda de moneda digital será escasa en los países en los que el uso del dinero efectivo es ya muy reducido, debido a la preferencia por los sustitutos del efectivo (tarjetas, dinero electrónico, pagos por teléfono móvil). Donde el uso del dinero efectivo es muy elevado, la demanda debería ser mayor, debido a la falta de sustitutos del dinero efectivo. Como la demanda de una CBDC está vinculada al nivel actual de uso del dinero efectivo, estimamos el nivel y la tendencia del uso de efectivo en 11 países utilizando cuatro medidas diferentes. También se hace una previsión provisional del uso del efectivo. Tras demostrar que la disminución del uso del efectivo está asociada en gran medida al cambio demográfico, vinculamos el nivel de uso del efectivo a la demanda probable de una CBDC en los distintos países. En este proceso, sugerimos que una medida del uso del efectivo es más útil que las otras. Si el efectivo es importante para la política monetaria, la competencia de los instrumentos de pago o como instrumento de pago alternativo en caso de problemas operativos con los métodos de pago suministrados por el sector privado, la introducción de una CBDC puede ser mejor antes de que los sustitutos del efectivo se vuelvan tan omnipresentes que la viabilidad de la CBDC pueda estar en duda.

Este documento examina las consideraciones clave en torno a la moneda digital respaldada por un banco central (CBDC) para su uso por el público en general, sobre la base de un examen exhaustivo de las investigaciones recientes, los experimentos de los bancos centrales y los debates en curso entre las partes interesadas. Examina las razones por las que los bancos centrales están explorando la emisión de una CBDC para pagos entre particulares, consideraciones de política y de diseño; perspectivas legales, de gobernanza y de regulación; además de consideraciones de ciberseguridad y otros riesgos. Este documento contribuye a la literatura sobre las CBDC sugiriendo un marco estructurado para organizar los debates sobre la emisión o no de una CBDC, con un enfoque operativo y una perspectiva de gestión de los proyectos.

ASIAN DEVELOPMENT BANK INSTITUTE En este estudio, los autores describen las tendencias relacionadas con la tecnología financiera y los criptoactivos en la República de Corea y revisan las medidas y evaluaciones del Gobierno de la República de Corea y del Banco de Corea. Los autores también ofrecen un debate sobre la moneda digital del banco central. La tecnología financiera en la República de Corea representa sólo una pequeña parte de los servicios de pago y liquidación, pero puede inducir cambios en la industria financiera. Sin embargo, es poco probable que las criptomonedas lleguen a ser ampliamente utilizadas y aceptadas en un futuro próximo, y el Banco de Corea está adoptando una postura cautelosa sobre la moneda digital del banco central.

Este estudio propone un marco conceptual para evaluar la conveniencia de adoptar una CBDC desde la perspectiva de los usuarios y los bancos centrales.Asume que la CBDC es sólo para uso doméstico y no la aborda desde la óptica de los pagos transfronterizos. En este trabajo se analizan los posibles diseños de las CBDC y se exploran sus posibles beneficios y costes, centrándose en el impacto sobre la política monetaria, la estabilidad financiera y la integridad. El trabajo también examina las investigaciones y los estudios piloto sobre CBDC que han sido realizados por bancos centrales de todo el mundo.

Este documento ofrece una visión general de los conceptos y características del dinero emitido por el banco central y del dinero del sector privado y se centra en el rendimiento real de estos tipos de dinero en determinadas economías avanzadas y emergentes. Hasta ahora, el dinero emitido por un banco central ha sido proporcionado al público en una cantidad suficiente. El dinero del sector privado (principalmente los depósitos bancarios) está creciendo y es mucho mayor que el dinero del banco central. Mientras tanto, las monedas digitales, como el bitcoin, pueden considerarse como dinero del sector privado de reciente aparición. Mientras tanto, algunos bancos centrales han examinado la posible aplicación de la DLT y han emitido sus propias monedas digitales para el público en general o para las instituciones financieras, en el marco de las llamadas propuestas de “moneda digital del banco central”. Sin embargo, hasta ahora ningún banco central ha encontrado grandes ventajas en la emisión de sus propias monedas digitales en esta fase debido a diversas limitaciones técnicas. Dado que la tecnología ha progresado rápidamente en las áreas de liquidación y pago, así como en la DLT, es posible que los bancos centrales aumenten su interés en las propuestas de una CBDC al por menor y al por mayor basadas en la DLT y consideren seriamente su aplicación real en un futuro próximo.

Bancos centrales

El Riksbank lleva casi dos años realizando un estudio sobre la posibilidad y las consecuencias de introducir una moneda digital del banco central sueco, la llamada e-krona. Este tercer número de la Revista Económica del Sveriges Riksbank de 2018 es un número temático especial que analiza la e-krona desde diferentes perspectivas. Los analistas han estudiado las consecuencias de una posible e-krona desde diferentes puntos de vista. ¿Cuál es el papel del banco central en el mercado de pagos? ¿Cuánta demanda de una e-krona puede haber? ¿Qué consecuencias tendrá para los bancos? ¿Cómo se verá afectada la fijación de los tipos de interés y qué otros efectos podría tener la e-krona para la política monetaria y la evolución económica a largo plazo?

El autor investiga cómo una moneda digital emitida por un banco central que devenga intereses (CBDC) afectaría a un sector bancario monopolístico. El marco de análisis propuesto combina el modelo de Diamond (1965) de la deuda pública con el modelo de Klein (1971) y Monti (1972) de un banco monopolista. El autor sostiene que la introducción de una CBDC no tiene ningún efecto perjudicial sobre la actividad crediticia de los bancos y puede, en algunas circunstancias, incluso servir para promoverla. Sin embargo, la intervención sí reduce el beneficio del banco monopolista, ya que le induce a subir su tipo de depósito para retener los depósitos que siguen siendo una fuente de financiación relativamente barata. Unos servicios de depósito más atractivos tienen el efecto de aumentar la inclusión financiera y disminuir la demanda de moneda. La teoría y la evidencia disponibles sugieren que no es probable que una CBDC bien diseñada amenace la estabilidad financiera.

Los autores estudian las consecuencias macroeconómicas de la emisión de moneda digital emitida por un banco central (CBDC), un pasivo del banco central universalmente accesible y con intereses, implementado a través de libros de contabilidad distribuidos, que compite con los depósitos bancarios como medio de intercambio. En un modelo DSGE calibrado para que coincida con los Estados Unidos antes de la crisis, encontramos que la emisión de una CBDC que represente el 30% del PIB, frente a los bonos del Estado, podría aumentar permanentemente el PIB hasta en un 3%, debido a la reducción de los tipos de interés reales, los impuestos distorsionadores y los costes de las transacciones monetarias. Las reglas anticíclicas de precios o cantidades de CBDC, como segundo instrumento de política monetaria, podrían mejorar sustancialmente la capacidad del banco central para estabilizar el ciclo económico.

Discurso pronunciado en la conferencia “The Point” en Auckland el 26 de junio de 2018 por Geoff Bascand, Vicegobernador. “Actualmente, es demasiado pronto para determinar si se debe emitir una moneda digital. Los bancos centrales y los investigadores todavía están sondeando estas tecnologías y monedas. Pero seguiremos explorando las monedas digitales; para nuestro beneficio y para el beneficio del sistema financiero de Nueva Zelanda.”

La rápida digitalización de los pagos conlleva una mayor eficiencia en cuanto a costes y tiempo, pero también podría provocar problemas legales y de seguridad, así como debilitar la estabilidad financiera y reducir la eficacia de la transmisión de la política monetaria. Para garantizar una mayor seguridad, los bancos centrales están contemplando y probando soluciones gracias a las cuales el público que utiliza las innovaciones en materia de pagos podría realizar transacciones con fondos que, en última instancia, están respaldados por el banco central. Una de estas soluciones es la moneda digital del banco central, una versión digital del efectivo. Las versiones propuestas de la moneda digital del banco central son muy diversas. Dependiendo de la versión que asuma un determinado banco central, la moneda digital del banco central puede tener un impacto en la fijación de los tipos de interés del banco central, la aplicación de la política monetaria y el mecanismo de transmisión. Esto se refiere sobre todo al límite inferior efectivo, que podría aumentar o disminuir, dependiendo del diseño de la moneda digital del banco central en la actualidad.

Los autores caracterizan varias monedas de acuerdo con su estructura de control, centrándose en las criptomonedas como Bitcoin y el dinero fiduciario emitido por el gobierno. Posteriormente argumentan que existe una gran demanda insatisfecha de un activo líquido que permite a los hogares y a las empresas ahorrar fuera del sector financiero privado. Los bancos centrales podrían ofrecer tal activo simplemente permitiendo que los hogares y las empresas abran cuentas con ellos. Finalmente, los autores concluyen que un banco central no emitirá criptomonedas en el sentido de un activo verdaderamente descentralizado y sin permiso que permita a los usuarios permanecer en el anonimato.

В данном исследовании авторы характеризуют различные валюты по структуре владения, ориентируясь на такие криптовалюты, как биткоин, и выпускаемые правительством фиатные деньги. Авторы утверждают, что существует большой неудовлетворенный спрос на ликвидные активы, который бы позволили домохозяйствам и фирмам хранить накопления за пределами частного финансового сектора. Центральные банки могут предложить такой актив, просто разрешив домашним хозяйствам и фирмам открывать счета в ЦБ. Наконец, авторы приходят к выводу, что центральный банк не будет выпускать криптовалюты в виде децентрализованного и актива, позволяющего пользователям оставаться анонимными.

Una moneda digital emitida por el Banco Central del Uruguay (BCU), denominada e-Peso, ha circulado en Uruguay entre noviembre de 2017 y abril de 2018. La emisión digital de esta moneda de curso legal se realizó en el marco controlado de un plan piloto. Los objetivos de esta experiencia fueron probar los aspectos tecnológicos del sistema ePeso y conocer las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC). En este artículo, los autores describen las razones que se encuentran detrás del experimento, las características clave del sistema ePeso, las lecciones aprendidas y otras preguntas.

La literatura teórica sobre la CBDC hasta la fecha se refiere a estas cuestiones centrándose en el efecto de la introducción de una CBDC (i) en los bancos comerciales, y (ii) en la política monetaria y la estabilidad financiera, y las implicaciones de bienestar resultantes. Los responsables políticos también se han interesado por estas cuestiones, entre otras.

Este trabajo construye un modelo con competencia imperfecta en el sector bancario. En el modelo, los bancos emiten depósitos y conceden préstamos, y los depósitos pueden ser utilizados como instrumentos de pago por los hogares. Los autores utilizan el modelo para evaluar los efectos de equilibrio general de la introducción de una moneda digital del banco central (CBDC). Los autores identifican un nuevo canal a través del cual la CBDC puede mejorar la eficiencia de la intermediación bancaria y aumentar los préstamos y la producción agregada, incluso si su uso es bajo, limitando así el poder de mercado de los bancos en el mercado de depósitos. El modelo se calibra para la economía estadounidense.

Una de las preocupaciones que se plantean con frecuencia sobre una moneda digital emitida por un banco central (CBDC) es que probablemente compita con los depósitos bancarios como medio de pago y, por tanto, aumenten los costes de financiación de los bancos privados e induzca la desintermediación. En este estudio, se desarrolla un modelo de equilibrio general micro-fundamentado con dinero y banca en el que se evalua esta preocupación tanto teórica como cuantitativamente. Los autores encuentar que cuando los bancos tienen poder de mercado en el mercado de depósitos, la introducción de una CBDC que compite con los depósitos bancarios como medio de pago, puede obligar a los bancos a elevar la tasa de depósito y ampliar la intermediación bancaria y los resultados. El modelo, calibrado para la economía estadounidense, sugiere que una CBDC con un tipo de interés adecuado puede aumentar los préstamos bancarios en un 3,55% y los resultados en un 0,50%. También se utiliza un marco para evaluar otras dimensiones del diseño de la CBDC, incluyendo la aceptación, la elegibilidad como reserva y la regla de la oferta, y se evalua el papel de una CBDC a medida que la economía reduce el uso del dinero en efectivo.

Muchos bancos centrales están contemplando la posibilidad de emitir una moneda digital respaldada por un banco central (CBDC). Una CBDC tiene ciertas ventajas potenciales, como la posibilidad de que pueda generar intereses. Sin embargo, el uso de una CBDC es costoso para los agentes, tal vez porque pierden su anonimato al utilizar la CBDC en lugar del dinero efectivo. Se estudia la política monetaria óptima cuando los agentes disponen sólo de dinero efectivo, sólo de una CBDC, o tanto de dinero efectivo como de una CBDC. Si el coste de utilizar la CBDC no es demasiado elevado, se pueden realizar asignaciones más eficientes utilizando la CBDC en lugar del efectivo, y se puede alcanzar un óptimo. Disponer tanto de dinero efectivo como de una CBDC puede dar lugar a un menor bienestar que en los casos en los que sólo se dispone de dinero efectivo o sólo de una CBDC. Se calcula que el aumento del bienestar que supone la introducción de una CBDC es de hasta un 0,64% en el caso de Canadá.

La consideración de una CBDC es un nuevo reto, complejo y sujeto a una importante incertidumbre. Una CBDC podría tener importantes consecuencias, que dependerían de sus atributos específicos, y podrían incluir tanto beneficios como costes. En consecuencia, la evaluación de las CBDC requiere un análisis cuidadoso de las motivaciones y las posibles implicaciones, incluida una evaluación de los riesgos que podrían derivarse de la implantación de una CBDC.

A fines de noviembre de 2017, el gobernador del Banco de Israel nombró un equipo para examinar el tema de las monedas digitales del banco central. Este documento resume el trabajo del Banco de Israel, proporcionando principalmente un esquema de la situación en el extranjero y en Israel, y presenta los principales problemas que deben examinarse al discutir sobre la moneda digital de un banco central. Según el estudio, el objetivo principal de la emisión de moneda digital es mantener el acceso del público a la responsabilidad de un banco central en caso de que el uso de efectivo disminuya significativamente, como está sucediendo en Suecia, pero ese tema no es relevante actualmente para la economía israelí, ya que no hay una reducción significativa en el uso de efectivo. Como resultado, los autores no recomiendan que el Banco de Israel emita moneda digital (e-shekel) en un futuro próximo.

Este documento analiza el impacto legal de una moneda digital del banco central (CBDC) en el panorama de los pagos europeos. Comienza con un debate sobre el concepto de dinero, sus funciones y las teorías subyacentes. A continuación, se analiza el concepto de CBDC y los distintos tipos de CBDC que se están proponiendo en la actualidad. El documento se pregunta si la adopción de un CBDC paneuropeo requeriría un enfoque armonizado, o si las soluciones nacionales podrían ser suficientes por sí solas. El documento describe los aspectos legales del panorama de pagos europeo que habría que ajustar para poder liquidar las transacciones de la CBDC sin que ello suponga riesgos para los participantes en el sistema de pagos. El documento concluye sugiriendo que esta nueva forma de dinero podría ampliar los debates en torno a la teoría institucional del dinero, y que un enfoque más cauteloso del tema podría inclinar al legislador europeo a considerar modificaciones, en caso de que se decida adoptar una CBDC.

Las monedas digitales han suscitado un gran interés en los últimos años y tienen el potencial de ser ampliamente adoptadas para realizar pagos. Las autoridades públicas y los bancos centrales de todo el mundo siguen de cerca la evolución de las monedas digitales y están estudiando sus implicaciones para la economía, el sistema financiero y los bancos centrales. Una cuestión clave para las autoridades públicas, especialmente para un banco central, es la de emitir o no su propia moneda digital que pueda ser utilizada por el público en general para realizar pagos. Hay varios argumentos a favor de una moneda digital emitida por el banco central. Este documento propone un marco para evaluar por qué un banco central debería considerar la emisión de una moneda digital y cómo implementarla para mejorar la eficiencia del sistema de pagos minoristas.

Una moneda digital emitida por el banco central para pagos minoristas denominada en dólares canadienses podría, en teoría, crear competencia por la financiación de los depósitos bancarios. Los autores analizan las posibles implicaciones que una mayor competencia por la financiación de los depósitos podría tener en los ingresos y la liquidez de los seis mayores bancos canadienses, utilizando datos regulatorios de los años 2018 y 2019.

Los bancos centrales han emitido tradicionalmente dinero en efectivo para el público en general. Con la digitalización, los billetes se están convirtiendo en un instrumento de pago técnicamente obsoleto, y algunos bancos centrales han estudiado la posibilidad de emitir dinero electrónico respaldado por el banco central aplicable a los pagos al por menor. El dinero electrónico del banco central ofrecería al público la posibilidad de tener dinero del banco central en un futuro potencialmente sin efectivo. En su forma actual, la tecnología blockchain probablemente no sería una solución adecuada, ya que es incapaz de procesar un número suficientemente grande de transacciones. El dinero electrónico del banco central tendría potencialmente implicaciones significativas para otras áreas de la política del banco central, que deberían ser analizadas meticulosamente.

Este artículo presenta las principales conclusiones del Informe del Grupo de Estudio sobre Cuestiones Jurídicas relativas a la Moneda Digital emitida por un Banco Central (CBDC). Sobre la base de cuatro modelos de emisión de una CBDC, el informe analiza las cuestiones jurídicas que se plantearían en el marco jurídico japonés si el Banco de Japón emitiera su propia CBDC.

En los últimos años se han producido rápidas innovaciones tecnológicas en los pagos al por menor. Estos cambios tan drásticos en los sistemas de pago han hecho que se cuestione la existencia de una demanda de dinero efectivo por parte de los consumidores. La entrada de estos nuevos productos y servicios ha dado lugar a mejoras significativas en las características de los métodos de pago existentes, como la tecnología tap-and-go o las tarjetas de crédito y débito contactless. Además, la introducción de monedas digitales descentralizadas ha suscitado dudas sobre la necesidad de una moneda digital respaldada por un banco central (CBDC) y, en caso afirmativo, sobre cuáles deberían ser sus características esenciales. Para abordar estas cuestiones, los autores desarrollan y estiman un modelo estructural de demanda de instrumentos de pago. Utilizando las estimaciones de los parámetros, los autores llevan a cabo un experimento contrafactual con la introducción de una CBDC y simulan las decisiones de adopción y uso de los consumidores después de la introducción.

Este documento se centra en el estudio de los efectos de CBDC en los bancos, utilizando como ejemplo el sector bancario sueco. Los autores encuentran que, si bien una determinada salida de pequeños depósitos hacia e-corona reduce las carteras de liquidez de los bancos y empeora sus perfiles de financiación, los bancos normalmente pueden controlar esta salida a través de los tipos de los depósitos a la vista. Los bancos también pueden emitir más fondos de inversión para restaurar su liquidez y opciones de financiación. Un cálculo indicativo de la demanda de e-corona en tiempos normales muestra que estaría por debajo del tres por ciento del PIB nominal y que el impacto de una e-corona en los costes de financiación bancaria sería de hasta 25 puntos básicos en supuestos plausibles. En tiempos de dificultad, una e-corona puede aumentar el número de bancos que experimentan una afluencia masiva. Este será el caso si una e-corona tiene características que la hacen más atractiva que los activos administrados existentes, como depósitos en los bancos más seguros, cuentas de impuestos o efectivo. Sin embargo, el responsable de la formulación de políticas puede controlar las características exactas de una e-corona. En resumen, al estudiar los efectos de la estabilidad financiera en los bancos, los autores no encuentran ningún argumento contundente que vaya en contra de la emisión de una e-corona.

Una moneda digital anónima basada en tokens (CBDC) plantearía ciertos riesgos de seguridad para los usuarios. Estos riesgos se derivan de la forma en que se agregan los saldos, de su uso transaccional y de la competencia entre proveedores de soluciones de agregación. El banco central podría mitigar estos riesgos en el diseño de la CBDC limitando los saldos o las transferencias, modificando las normas de responsabilidad o imponiendo protocolos de seguridad a los proveedores de almacenamiento.

Los autores examinan las implicaciones de la moneda digital del banco central (CBDC) para la estabilidad financiera utilizando un modelo de equilibrio general monetario en el que (i) los bancos proporcionan liquidez en forma de moneda fiduciaria, y (ii) los depósitos de los bancos comerciales compiten con los depósitos del banco central en la cuenta CBDC.

En la comunidad de expertos rusa, también se discute activamente el tema de los activos digitales y su impacto en el sistema monetario. En este artículo, el autor proporciona una descripción general de los principales temas de debate globales sobre el tema de las monedas digitales minoristas de los bancos centrales y destaca aspectos importantes: 1. La aparición de nuevo dinero de los bancos centrales en forma de CBDC puede cambiar la sistema, pero es poco probable que ayude a resolver los problemas económicos estructurales de un país en particular. 2. El potencial de CBDC aún no se ha explorado y los beneficios potenciales son difíciles de cuantificar. 3. El nuevo tipo de dinero tiene el potencial de mejorar el mecanismo de transmisión de la política monetaria, pero esta capacidad depende del diseño específico de las monedas digitales minoristas de los bancos centrales. 4. La creación de CBDC minoristas puede traer riesgos, por ejemplo, para la estabilidad financiera, que deben estudiarse a fondo de antemano. Por lo tanto, el diseño del sistema, debe considerar y minimizar estos riesgos.

Este documento establece tres modelos de moneda digital del banco central (CBDC) que difieren en función de los sectores que tienen acceso a la CBDC. Se estudia la dinámica de los balances sectoriales en el momento de la introducción inicial de la CBDC, y de un intento de salida a gran escala de los depósitos bancarios hacia la CBDC. Se concluye que si la introducción de la CBDC sigue un conjunto de principios básicos, la financiación bancaria no se reduce necesariamente, la provisión de crédito y liquidez al sector privado no tiene por qué contraerse, y se aborda el riesgo de una huida a gran escala de los depósitos bancarios hacia la CBDC. Los principios básicos son los siguientes (i) La CBDC ofrece un tipo de interés ajustable. (ii) La CBDC y las reservas son distintas y no son convertibles entre sí. (iii) No se garantiza la convertibilidad de los depósitos bancarios en CBDC en los bancos comerciales (y, por tanto, en el banco central). (iv) El banco central sólo emite CBDC contra valores admisibles (principalmente títulos públicos). Los dos últimos principios implican que los hogares y las empresas pueden intercambiar libremente depósitos bancarios por CBDC en un mercado privado, y que el mercado privado puede obtener libremente CBDC adicionales del banco central, al tipo de interés de CBDC publicado y contra valores elegibles.

¿Puede la introducción de la moneda digital del banco central (CBDC) mejorar el bienestar social? Los autores construyen un modelo de doble moneda para estudiar si la introducción de la CBDC con una tecnología de mantenimiento de registros puede reducir los incentivos a la evasión fiscal en las transacciones en efectivo y, además, lograr una mejor asignación que en una economía de sólo efectivo. La evasión fiscal no se produce en una economía con un impuesto sobre la inflación. Sin embargo, si la imposición de un impuesto positivo sobre las ventas es inevitable para la independencia del banco central, surge una ineficiencia asociada a la evasión fiscal en las transacciones en efectivo. La introducción de un CBDC con intereses positivos puede reducir esta ineficiencia y, por tanto, mejorar el bienestar al desalentar la evasión fiscal y recompensar el pago de impuestos.

Este informe selecciona una motivación para una CBDC -la inclusión financiera- y subraya tres formas en que una CBDC diseñada para abordar esta cuestión puede entrar en conflicto con otros objetivos para la creación de una CBDC o impedirlos. Aunque rara vez hay una motivación principal para una CBDC, tanto el sector privado como los bancos centrales citan la inclusión financiera como motivación para emitir una moneda digital.

Una de las motivaciones de una moneda digital del banco central (CBDC) es la inclusión financiera, es decir, la incorporación de los estadounidenses no bancarizados al sistema de pagos. Para alcanzar este objetivo, una CBDC tendría que estar diseñada para satisfacer las necesidades específicas de la diversa población no bancarizada.

Este documento analiza la moneda digital emitida por el banco central (CBDC) y su posible impacto en el mecanismo de transmisión monetaria. En primer lugar, ofrecemos una definición general de CBDC que debería hacer que el concepto sea accesible a un amplio abanico de economistas y profesionales de la política monetaria. A continuación, investigamos cómo la CBDC podría afectar a las distintas etapas de la transmisión, desde los mercados de dinero del banco central hasta la economía real. Llegamos a la conclusión de que la política monetaria podría funcionar de forma muy parecida a la actual, variando el precio o la cantidad de dinero del banco central, y que la transmisión podría incluso reforzarse para un cambio determinado de los instrumentos de política.

Este artículo analiza el concepto de moneda digital emitida por un banco central, destacando sus similitudes y diferencias con los dos principales pasivos de su balance: el efectivo y las reservas bancarias. También analiza las principales razones por las que algunos bancos centrales están estudiando las posibles consecuencias de la introducción de este nuevo instrumento. Por último, se examinan diferentes alternativas de moneda digital de los bancos centrales y se destacan algunas de las posibles implicaciones para la conducción de la política monetaria y para la estabilidad financiera.

Afrontar los retos y aprovechar las oportunidades de la digitalización puede exigir cambios en el modelo de negocio tradicional de los bancos centrales. Este artículo se centra en los pagos al por menor, donde los cambios están siendo rápidos y muy demandados por los clientes de todo el mundo. Teniendo en cuenta los argumentos de la competencia y la estabilidad financiera, proporciona una justificación para que los bancos centrales tengan una mayor participación en los sistemas de pagos al por menor mediante la construcción y el mantenimiento del control de los componentes básicos de estos sistemas. La moneda digital de los bancos centrales y los sistemas de pago rápido se evalúan como herramientas alternativas que sirven a los bancos centrales para fomentar la eficiencia, la resistencia y la seguridad en los pagos al por menor, así como para preservar la estabilidad financiera.

Al entrar en el milenio, la tecnología ha adquirido un gran protagonismo en la mayoría de los sectores de la vida, incluida la moneda como producto que sólo puede ser emitido por el banco central. Este documento examina el importante efecto que una moneda digital emitida por un banco central (CBDC) tiene sobre el diseño de la política monetaria del banco central. A continuación, el documento expone algunos puntos de referencia de la moneda digital emitida por el banco central (CBDC) en varios países. Muchos bancos centrales están explorando activamente la implantación de monedas digitales soberanas. Los principales resultados de este estudio son que las CBDC proporcionan nuevos instrumentos monetarios, que las CBDC pueden mejorar la inclusión financiera y que las CBDC pueden mejorar la transmisión de la política monetaria.

Recientemente se ha prestado una creciente atención internacional a la posible emisión de monedas digitales respaldadas por los bancos centrales (CBDC), o lo que podría considerarse un equivalente digital de los billetes y monedas. Aunque la viabilidad técnica de esta nueva forma de dinero aún no se ha establecido, este documento considera algunas cuestiones en torno a su posible diseño, las posibles razones para su emisión y las implicaciones de la misma. Dados los beneficios y riesgos probables, en la actualidad no parece haber un argumento sólido para su emisión en Australia. No obstante, será importante seguir de cerca la experiencia de otras jurisdicciones que están considerando la posibilidad de poner en marcha proyectos de CBDC.

Este artículo contribuye al debate sobre la CBDC evaluando los pros y los contras de una moneda digital pública emitida por un banco central en cuatro áreas funcionales: distribución de la moneda, pagos, estabilidad monetaria y estabilidad financiera. Los autores distinguen entre dos tipos de moneda digital: las monedas digitales “convencionales”, que se basan en la tecnología de pagos existente para funcionar, y las criptomonedas, que se basan en la tecnología distribuida (similar a Bitcoin). Los autores descubren que los pros y los contras de que un banco central emita una moneda digital se mezclan en cada una de las funciones de los bancos centrales, lo que revela la complejidad de evaluar una moneda de este tipo. En particular, los autores encuentran que las implicaciones para la política monetaria y la estabilidad financiera podrían ser significativas, tanto positivas como negativas.

Las monedas digitales respaladas por los bancos centrales han estado en auge durante los últimos años, especialmente tras la aparición de criptomonedas como Bitcoin, Ethereum, Ripple y otras. Los principales bancos centrales, como el Banco Popular de China y el Riksbanken (Banco Central de Suecia), y algunos de los demás bancos centrales de todo el mundo, han intentado desarrollar y probar las monedas digitales respaldadas por un banco central en todo el mundo. Sin embargo, la principal pregunta que hay que responder es si las criptomonedas o las monedas digitales emitidas por los bancos centrales (CDBC) se convertirán en la principal forma de dinero en el futuro o si estas monedas coexistirán armoniosamente dentro del paradigma de la economía. Este documento aplica conceptos monetarios y de economía política para debatir cómo puede desarrollarse una posible moneda digital respaldada por un banco central y cómo competiría con las criptodivisas. En conclusión, la introducción de una moneda digital respaldada por un banco central reducirá los problemas de las políticas monetarias en lugar de crear nuevos problemas y este documento explica cómo se puede lograr esto.

Este artículo examina las posibles ventajas que podría aportar una moneda digital del banco central (CBDC) en el contexto de los mecanismos de pago existentes. En la actualidad, los bancos centrales proporcionan los principales mecanismos de pago para el comercio: el dinero en efectivo, utilizado por el público, y los servicios de pago electrónico, utilizados por las instituciones financieras elegibles.

Ante el desarrollo de la innovación digital, la expansión mundial de los pagos sin dinero efectivo y la aparición de los criptoactivos, algunos sostienen que los bancos centrales deberían emitir monedas digitales que puedan ser utilizadas por los ciudadanos en lugar de los billetes de papel. Los debates sobre las monedas digitales emitidas por los bancos centrales están suscitando una gran atención en todo el mundo. Aunque muchos de los principales bancos centrales, incluido el Banco de Japón, no tienen un plan inmediato para emitir monedas digitales que puedan sustituir a los billetes, algunos bancos centrales están considerando seriamente si deben emitir monedas digitales en un futuro próximo o ya las han emitido como estudios piloto. Los debates sobre las monedas digitales de los bancos centrales abarcan amplias cuestiones, como sus posibles efectos en la eficiencia de los pagos, la intermediación de fondos de los bancos, las crisis de liquidez y el mecanismo de transmisión de la política monetaria. Todas estas cuestiones tienen importantes implicaciones para las funciones del dinero, así como para su futuro.

Las investigaciones y el desarrollo en curso de monedas fiduciarias digitales (DFC) han despertado la atención de los responsables políticos, los reguladores y la industria y la comunidad académica. Sin embargo, aún no existe una idea clara y un proyecto de cómo debe ser una DFC. Este artículo establece un marco sistemático para analizar el núcleo y el carácter de la DFC desde cuatro dimensiones: valor de la moneda, aspectos técnicos, medios de implementación y escenarios de aplicación. Se argumenta que un DFC es una moneda basada en el crédito en términos de valor, una criptodivisa desde una perspectiva técnica, una moneda basada en algoritmos en términos de implementación y una moneda inteligente en escenarios de aplicación. En comparación con las monedas digitales privadas y el dinero electrónico existentes, la DFC estará dotada de cualidades totalmente nuevas y superiores. El objetivo de la DFC china es contribuir a un valor más estable, a datos más seguros, a una regulación más potente, a una mayor capacidad de pago al ser usada por los ciudadanos mediante una aplicación más inteligente. La DFC china debe tener cualidades que le permitan prestar un mejor servicio al público, ofrecer herramientas eficaces para el control macro-económico y sentar una base sólida para el desarrollo RegTech.

La aparición de stablecoins es una preocupación creciente para las autoridades de todo el mundo, incluida Indonesia, ya que podría afectar a la estabilidad financiera. Por ello, si un banco central opta por desarrollar una moneda digital del banco central (CBDC) para hacer frente a este problema, el diseño debe ajustarse a las características del país y a las necesidades de los consumidores. Este estudio se basa en las opiniones de expertos de diversos agentes económicos y utiliza una amalgama del proceso de red analítica (ANP) y el método Delphi para demostrar que el modelo de CBDC similar al efectivo es el diseño de moneda digital más apropiado para Indonesia, ya que podría mejorar la inclusión financiera y reducir la banca en la sombra en Indonesia.

Investigadores

Las monedas digitales de los bancos centrales han estado en auge durante los últimos años, especialmente tras la aparición de criptomonedas como Bitcoin, Ethereum, Ripple y otras. Los principales bancos centrales, como el Banco Popular de China y el Riksbanken (Banco Central de Suecia), y algunos de los demás bancos centrales de todo el mundo, han intentado desarrollar y probar las monedas digitales de los bancos centrales en todo el mundo. Sin embargo, la principal pregunta que hay que responder es si las criptomonedas o las monedas digitales de los bancos centrales (CDBC) se convertirán en la principal forma de dinero en el futuro o si estas monedas coexistirán armoniosamente dentro del paradigma de la economía. Este documento aplica conceptos monetarios y de economía política para debatir cómo puede desarrollarse una posible moneda digital del banco central y cómo competiría con las criptodivisas. En conclusión, sin embargo, la introducción de una moneda digital del banco central reducirá los problemas de las políticas monetarias en lugar de crear nuevos problemas y este documento explicará cómo se puede lograr esto.

Los bancos centrales de todo el mundo están explorando, y en algunos casos incluso probando, las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC). Las CBDC prometen hacer realidad una amplia gama de nuevas capacidades, como los desembolsos directos del gobierno a los ciudadanos, los sistemas de pago y transferencia de dinero al consumidor sin fricciones, y una serie de nuevos instrumentos financieros y palancas de política monetaria. En este artículo, los autores enumeran los retos técnicos fundamentales a los que se enfrentan los diseñadores de CBDC, centrándose especialmente en el rendimiento, la privacidad y la seguridad. A través de un estudio de la investigación académica y de la industria y de los sistemas desplegados, los autores discuten el estado del arte de las tecnologías que pueden abordar los desafíos involucrados en el despliegue exitoso de la CBDC. Los autores también presentan una visión de la rica gama de funcionalidades y casos de uso que una plataforma CBDC bien diseñada podría ofrecer a los usuarios.

Los beneficios y los riesgos derivados de una CBDC son complejos, ya que abarcan una interacción entre consideraciones financieras, jurídicas y técnicas. Cada país deberá tener en cuenta sus circunstancias específicas y sus condiciones iniciales antes de decidir si los beneficios potenciales derivados de la introducción de una CBDC compensan los posibles costes. El documento sugiere una serie de temas y cuestiones que merecen especial consideración por parte de los diseñadores de una CBDC: consideraciones de política monetaria, infraestructura del balance, carteras y fondos / custodia de claves, privacidad, oportunidades de innovación, hardware seguro y arquitecturas de dos capas.

El siguiente breve artículo pretende presentar algunos aspectos relevantes (aunque menos discutidos) que preocupan sobre la introducción de la moneda digital de los bancos centrales, independientemente de si se pretende que sea un sustituto o un complemento del efectivo. Por ejemplo, se hace referencia concreta a posibles efectos como las corridas bancarias y la fuga de capitales. También se cuestiona analíticamente su coexistencia con los límites para los pagos en efectivo que ya existen en varios países europeos. ¿Cuáles son las características estructurales que hacen que el papel moneda y las monedas (que son los únicos medios de pago emitidos directamente por el banco central) sigan siendo insustituibles? Estos y otros temas (como los efectos de la pandemia de COVID-19 para los límites de los pagos en efectivo) se tratarán siguiendo un enfoque discursivo, pero rigurosamente corroborado desde el punto de vista macroeconómico.

El presente artículo trata de desmitificar aún más las CBDC, mediante su representación en un sistema sencillo de cuentas financieras que permite captar sus implicaciones en el flujo de fondos. Además, el documento volvió a plantear la cuestión de cómo abordar el riesgo, acertadamente subrayado en la bibliografía, de que la CBDC pueda desintermediar estructural o cíclicamente (en relación con las crisis financieras) el sistema bancario. Al mismo tiempo, se reconoció que el control de las cantidades de una CBDC no equivale al control del impacto de la CBDC en el sistema financiero, ya que la CBDC podría ser un catalizador para una mayor reducción de los balances bancarios en beneficio de los intermediarios no bancarios, en particular si las cuentas de la CBDC ofrecen servicios de cuenta relativamente amplios, de manera que muchos hogares podrían dejar de sentir la necesidad de tener una cuenta de depósito bancaria.

Una de las principales preocupaciones al considerar la moneda digital del banco central (CBDC) es el efecto desintermediador en el sector bancario en tiempos normales, y aún más el riesgo de una corrida bancaria en tiempos de crisis. Este trabajo amplía el modelo de corrida bancaria de Gertler y Kiyotaki (2015) analizando el impacto de una CBDC. Un CBDC es un tipo adicional de pasivo para el banco central que, por identidad contable, debe ir acompañado de las respectivas acomodaciones en el lado del activo. El modelo compara los efectos de dos políticas diferentes del lado del activo entre sí y con la economía sin un CBDC. Los autores encuentran que un CBDC reduce el valor neto del sector bancario en tiempos normales, pero mitiga el riesgo de una corrida bancaria en tiempos de crisis. Las preocupaciones predominantes sobre el riesgo de corrida bancaria resultan ser consideraciones de equilibrio parcial que no tienen en cuenta los efectos de la CBDC sobre los activos.

La perspectiva de que los bancos centrales emitan moneda digital (CBDC) plantea inmediatamente la cuestión de cómo esta nueva forma de dinero debe coexistir e interactuar con las formas de dinero existentes. Este documento evalúa tres escenarios diferentes para la implantación de la CBDC en términos de sus implicaciones para la política monetaria. En el “escenario del usuario del dinero”, la CBDC coexiste con el efectivo y los depósitos de los bancos comerciales. En el “escenario del gestor de dinero”, el efectivo se suprime y la CBDC coexiste únicamente con los depósitos de los bancos comerciales. Y en el “escenario creador de dinero” se suprimen los depósitos bancarios comerciales y la CBDC coexiste únicamente con el efectivo. La evaluación se basa en una adaptación del trilema clásico de la política monetaria internacional a un sistema monetario nacional con múltiples formas de dinero. La propuesta es que un sistema monetario con dos creadores de dinero en competencia, el banco central y el sector bancario comercial, sólo puede perseguir simultáneamente dos de los tres objetivos de política.

Los autores sostienen que una CBDC puede servir como medio de cambio prácticamente sin costes, ser un depósito de valor seguro y una unidad de cuenta estable. Sin embargo, una cuestión crucial es si los bancos centrales deberían actuar con rapidez a la hora de considerar su adopción. En particular, podría parecer prudente aplazar dicha consideración mientras se observa la evolución de los pagos privados y las experiencias de los “primeros adoptantes” de la CBDC, aunque dicho aplazamiento implique renunciar a los beneficios. También se contemplan varios riesgos destacados de adoptar un enfoque relativamente pasivo e inercial.

El objetivo de este trabajo es analizar la demanda de una moneda digital del banco central (CBDC). Utilizando un enfoque de cartera financiera y asumiendo que las preferencias individuales y los votos políticos son consistentes, los autores identifican los factores que impulsan el consenso político a favor o en contra de esa nueva moneda. Dadas tres propiedades diferentes de una moneda -donde las dos primeras son las funciones estándar de medio de cambio y depósito de valor y la tercera es la función menos explorada de depósito de información- y tres monedas diferentes existentes -papel moneda, moneda bancaria y criptodivisa- si los individuos son racionales pero al mismo tiempo pueden verse afectados por sesgos de comportamiento -aversión a las pérdidas- surgen tres grupos diferentes de individuos -amantes, neutrales y odiadores, respectivamente- respecto a la opción de la CBDC. Dados los costes de oportunidad alternativos de las diferentes monedas, es más probable que la emisión de CBDC se produzca cuanto más les guste a los individuos utilizar una moneda de curso legal, y/o sean indiferentes respecto al anonimato; al mismo tiempo, la probabilidad de la introducción de CBDC aumenta si se puede pagar una rentabilidad por ella, y/o su implementación puede garantizar al menos el anonimato de la contraparte.

Los autores examinan cómo la introducción de una moneda digital del banco central (CBDC) que devenga intereses afecta a las actividades bancarias y a la política monetaria. Los depositantes pueden pasar de los depósitos bancarios a la CBDC como medio de cambio seguro en cualquier momento. Cuando los bancos se enfrentan a corridas digitales, ya sea porque los depositantes tienen preferencia por la CBDC o porque temen la insolvencia del banco, la política monetaria puede utilizar los requisitos de garantía (y las sanciones por impago) para aumentar inicialmente los incentivos de control de los banqueros. Esto conduce a una mayor productividad agregada. Sin embargo, la masa de hogares que poseen CBDC aumentará con el tiempo, provocando un riesgo de liquidez adicional para los bancos. Después de un cierto período, la política monetaria con requisitos estrictos de garantías que generan riesgo de liquidez para los bancos y exponen a los banqueros a sanciones por impago haría inviable la actividad bancaria y llevaría al banco central a abandonar esas políticas. En estas circunstancias, los incentivos de supervisión de los banqueros volverán a ser bajos. En consecuencia, un CBDC puede, en el mejor de los casos, producir ganancias de bienestar a corto plazo.

Esta tesis se centra en el concepto de monedas digitales de los bancos centrales (CBDC) y en las posibles implicaciones que esto podría suponer para la política monetaria, los bancos comerciales y los sistemas de pago. Con la disminución del uso del efectivo y el aumento de la capitalización de mercado de las criptodivisas, los bancos centrales se enfrentan a una importante decisión. Deben considerar los posibles riesgos que plantea este cambio y las posibles medidas que podrían adoptar para mitigar un posible debilitamiento de su autoridad monetaria. Un CBDC podría ser una opción viable para moderar este riesgo, pero se desconocen los posibles impactos que puede tener. Este estudio pretende comprender la posible implantación de un CBDC y los efectos que podría tener en la política monetaria, los bancos comerciales y los sistemas de pago. A continuación, se considera la implementación ideal para Noruega en base a los conocimientos adquiridos a lo largo de la tesis.

Este documento examina el creciente interés en torno a la moneda digital de los bancos centrales (CBDC) en todo el mundo, centrándose en los progresos realizados hasta la fecha. Una serie de proyectos llevados a cabo en los últimos cinco años, con distintos alcances y mandatos, han proporcionado información útil, y ahora los bancos centrales que deseen emitir una moneda digital pueden elegir entre una variedad de implementaciones. Este documento describe las aplicaciones existentes de la CBDC, explora las posibles opciones de implementación y señala las posibles soluciones tecnológicas.

El punto de partida de este breve artículo es que, para preservar la eficacia de la política monetaria en un mundo cada vez más inundado de monedas digitales privadas, los bancos centrales (CB) eventualmente tendrán que emitir sus propias monedas digitales. El documento presenta dos propuestas para la implementación de dicha moneda: una propuesta moderada en la que solo el sector bancario sigue teniendo acceso a los depósitos en el BC y una radical en la que todo el sector privado puede tener depósitos en moneda digital en el banco central. El documento contrasta las implicaciones de esos dos caminos polares hacia una CBDC para la financiación de los bancos, la asignación de crédito a la economía, el bienestar y la viabilidad política. Una sección del documento muestra que la implementación radical puede allanar el camino hacia un sistema bancario estrecho y reducir drásticamente la necesidad de un seguro de depósitos a largo plazo. El documento evalúa los méritos relativos de emitir una moneda en una cadena de bloques utilizando una tecnología de libro mayor distribuido sin permiso en comparación con un libro mayor de cadena de bloques centralizado (autorizado) operado por el BC y concluye que este último domina al primero en más de una dimensión.

Este documento evalúa los méritos relativos de la emisión de una moneda en una cadena de bloques utilizando una tecnología de libro mayor distribuido sin permiso en comparación con un libro mayor de cadena de bloques centralizado (con permiso) operado por el BC y concluye que el segundo domina al primero en más de una dimensión. Sin embargo, reconoce que las tecnologías de libro mayor distribuido tienen muchos beneficios reales y potenciales de ahorro de costes en otros segmentos de los sectores financiero y real.

Este artículo analiza las principales características de las stablecoins, identifica los diferentes tipos de stablecoins y considera el papel de las stablecoins en la criptoeconomía y su potencial para revolucionar la tecnología de los libros contables distribuidos. Además, este artículo profundiza en los problemas que afectan a las stablecoins, centrándose en particular en: la aparente contradicción de implantar un sistema totalmente descentralizado que se basa en un validador central; la opacidad endémica de las operaciones de auditoría; los conflictos de intereses que surgen de la relación de las stablecoins con las criptobolsas; y su papel en la reciente burbuja del Bitcoin. Por último, este artículo destaca la incertidumbre regulatoria que existe en la legislación sobre valores y materias primas, que puede hacer que las stablecoins se caractericen de la misma manera que las ofertas iniciales de monedas (ICO) y motivar a los gobiernos y a los banqueros centrales a diseñar e implementar de manera efectiva las monedas digitales del banco central (CBDC). En términos más generales, este artículo pretende poner de relieve las interconexiones de hecho que vinculan las ICO, las criptomonedas, las stablecoins y las CBDC.

Los autores investigan las implicaciones de una moneda digital emitida por un banco central basada en cuentas (CBDC), centrándose en su posible competencia con el papel tradicional de transformación de vencimientos de los bancos comerciales. El banco central no puede invertir en proyectos a largo plazo por sí mismo, sino que tiene que confiar en el conocimiento experto de los bancos de inversión para hacerlo. Los autores han demostrado que la rigidez del contrato del banco central con los bancos de inversión disuade las corridas bancarias. En equilibrio, los depositantes internalizan esta característica y depositan exclusivamente en el banco central, de modo que éste se convierte en un monopolio de depósitos, atrayendo depósitos del sector bancario comercial. Pero este poder de monopolio elimina las fuerzas que inducen al banco central a entregar la cantidad socialmente óptima de transformación de vencimientos.

A medida que avanza la digitalización, se ha producido un aumento de las monedas digitales privadas. Se trata de bienes virtuales que tienen las características del dinero, ofreciendo una unidad de cuenta, un medio de intercambio y un depósito de valor, introducidos por las empresas. Algunos ejemplos son los créditos de Facebook, los puntos de Microsoft o las monedas de Amazon. Son digitales en el sentido de que no tienen una contrapartida física; concretamente, no son un derecho sobre activos reales. Además, suelen ser “emitidos” por empresas cuyas actividades se centran en las redes sociales, los videojuegos o la venta de aplicaciones para tabletas. En este análisis, los autores se preguntan por qué las empresas considerarían beneficiosa la emisión de esas monedas digitales privadas, y qué consideraciones estratégicas están relacionadas con dichas monedas.

Los autores examinan las consecuencias económicas de un diseño con intereses de la Moneda Digital del Banco Central (CBDC), y extienden la discusión a un contexto de economía abierta con comercio y flujos de capital. Los autores utilizan un modelo de equilibrio general dinámico estocástico (DSGE) para simular un escenario de referencia con sólo una regla de política monetaria primaria, y dos escenarios contrafactuales con una regla monetaria primaria junto con una regla secundaria de CBDC asociada a una CBDC ajustable con intereses: la regla de precio o la regla de cantidad. Nuestras simulaciones muestran que 1) la CBDC con un tipo de interés ajustable mejora el bienestar; 2) una regla cuantitativa ofrece el mejor resultado de bienestar para la sociedad, pero con efectos distributivos desiguales entre los hogares y los inversores financieros; 3) las oscilaciones del tipo de cambio y la inflación son más estables con el tipo de interés ajustable; 4) la sustituibilidad imperfecta entre la CBDC y los depósitos bancarios es la clave de la eficacia del uso de la CBDC como instrumento secundario de política monetaria.

Las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC) se han convertido en un tema muy discutido en los últimos años, y la velocidad del debate ha aumentado recientemente. Para obtener una visión general de las distintas perspectivas sobre este tema, la SUERF y el Centro BAFFI CAREFIN de la Universidad Bocconi convocaron una conferencia de expertos. La conferencia se centró en estas cuestiones, entre otras.  ¿Está desapareciendo realmente el efectivo físico o en papel? ¿En qué medida se está produciendo este proceso en todo el mundo? ¿Qué magnitud tienen las diferencias entre países? ¿Qué es exactamente un CBDC? ¿Cuáles son las propiedades que definen a un CBDC? ¿Qué opciones técnicas existen? En función de las características combinadas, ¿Qué tipos diferentes de CBDC podrían concebirse y qué propiedades ofrecería cada uno de ellos? ¿Cuáles son las consecuencias – pros y contras, así como riesgos – de las distintas concepciones de la CBDC para la sociedad en general, para los ciudadanos y las empresas, para los bancos, para los bancos centrales y la política monetaria, así como para la estabilidad financiera?

El documento concluye que, efectivamente, el acceso digital, un indicador de la CBDC, está correlacionado positivamente con la inclusión financiera, pero se ve afectado por las desigualdades digitales con impactos diferentes o contradictorios. Por ejemplo, un aumento del acceso digital beneficia a la inclusión financiera, pero debido a las desigualdades, el aumento es menor para las personas mayores que para los adultos jóvenes. Además, cuando la brecha de ingresos empeora, la inclusión financiera se deteriora a un nivel más alto para los pobres que para los ricos. El estudio concluye que la CBDC será vulnerable a los perjuicios electrónicos heredables de las desigualdades digitales. La implicación política es que la desconcertante rigidez de las personas mayores hacia el acceso digital debe abordarse en apoyo de la inclusión financiera vinculada a la CBDC.

La digitalización de los pagos y el desarrollo de monedas digitales privadas han obligado a los bancos centrales a examinar la emisión de su propia moneda digital de banco central (CBDC) para hacer frente a la competencia del nuevo sistema de pagos entre pares y al descenso del uso del efectivo. Este capítulo aborda el tema de la CBDC y sitúa el debate en el contexto de la doble intermediación bancaria y la estabilidad financiera. El diseño de la CBDC en términos de accesibilidad, anonimato, tipo de interés y mecanismo de pago depende del uso de la criptodivisa y de las características del dinero con respecto al uso del efectivo y del depósito. El CBDC que cumple con la Sharia, libre de intereses o basado en PLS, cumpliendo con la estabilidad del valor del dinero podría ser una solución. Los efectos de la CBDC en la intermediación bancaria y la estabilidad financiera dependen en gran medida del diseño de la CBDC y de la importancia del cambio de los depósitos de los bancos a la CBDC, pero sigue siendo una cuestión abierta dados los argumentos a favor y en contra.

Muchas publicaciones sobre la moneda digital del banco central (CBDC) señalan la posibilidad de conceder al público acceso a la CBDC a través de terceros no bancarios en lugar de dejar que el banco central interactúe directamente con el público. Sin embargo, se ha prestado poca atención a la relación entre estos enfoques y el dinero electrónico 100%, que ya se emite en El Salvador y es legalmente posible en algunos países más. Por lo tanto, este trabajo quiere investigar esta relación comparando el dinero electrónico al 100% con dos modelos, en los que el CBDC es proporcionado por terceros, conocidos en la literatura como el modelo de custodio y el de intermediario. Los resultados indican que el modelo de intermediario y el de dinero electrónico al 100% presentan grandes similitudes, lo que tiene implicaciones para la investigación de la CBDC. Así, la investigación sobre CBDC de terceros podría estar más orientada a los objetivos y ofrecer mejores implicaciones políticas. Además, esta investigación muestra los requisitos normativos de los CBDC de terceros y las futuras áreas de investigación sobre el dinero electrónico al 100%.

Tanto los banqueros centrales como los reformistas monetarios están debatiendo la introducción de una moneda digital emitida por el banco central en coexistencia y competencia con los depósitos bancarios (dinero bancario). Entre las razones para ello están la desaparición gradual del dinero en efectivo y una gran pérdida de control monetario. Sin embargo, no se puede dar por sentado un cambio generalizado hacia la moneda digital (DC). El documento analiza las condiciones y los principios de diseño que están inclinando la balanza en la competencia entre el dinero bancario y la CD. Las cuestiones relevantes son el acceso a la moneda digital y las cantidades disponibles, la convertibilidad mutua del dinero bancario y la moneda digital, la paridad del dinero bancario con la moneda digital, la forma de abordar las situaciones de corrida bancaria, el apoyo del banco central y las garantías del gobierno para el dinero bancario, el interés de los depósitos en la moneda digital y la cuestión del interés negativo en la moneda digital.

Este documento analiza el potencial y las limitaciones de Bitcoin como moneda digital. Bitcoin como activo digital se ha discutido ampliamente desde el punto de vista del diseño de ingeniería y seguridad. Pero hay pocos análisis económicos de Bitcoin como moneda. Bitcoin fue diseñado como un vehículo de pagos y como una reserva de valor (o especulación). No tiene barra de uso como dinero o moneda. A pesar del reciente entusiasmo por Bitcoin, parece muy poco probable que las monedas proporcionadas por los bancos centrales corran el riesgo de ser reemplazadas, principalmente debido a la inestabilidad del precio de mercado de Bitcoin (es decir, el tipo de cambio frente a las principales monedas). Los autores diagnostican la inestabilidad del precio de mercado de Bitcoin como un síntoma de la falta de flexibilidad en el calendario de suministro de Bitcoin, un algoritmo predeterminado en el que la prueba de trabajo es la principal fuerza impulsora. Este artículo explora el problema de la inestabilidad desde el punto de vista de la economía y sugiere una nueva regla de política monetaria (es decir, política monetaria sin un banco central) para estabilizar los valores de Bitcoin y otras criptomonedas.

El pago de tipos de interés negativos en la moneda digital del banco central (CBDC) adquiere cada vez más relevancia en las operaciones monetarias, ya que varios de los principales bancos centrales han estado explorando activamente tanto la política de tipos de interés negativos como la CBDC después de la Gran Recesión. Este trabajo proporciona un análisis formal para evaluar el impacto macroeconómico de los tipos de interés negativos en la CBDC a través de la lente de un modelo neoclásico de equilibrio general con agregados monetarios.

Los autores estudian cómo la introducción de una moneda digital emitida por el banco central afecta a los tipos de interés, al nivel de actividad económica y al bienestar en un entorno en el que se utilizan tanto el dinero del banco central como los depósitos de los bancos privados en el intercambio. En nuestro modelo los bancos están restringidos financieramente y la prima de liquidez de los depósitos bancarios afecta al nivel de inversión agregada. El artículo sugiere el diseño óptimo de una moneda digital en este entorno, incluyendo si debe pagar intereses y la amplitud de su circulación. Los autores destacan una importante disyuntiva política: aunque una moneda digital tiende a promover la eficiencia en el intercambio, también puede desplazar los depósitos bancarios, aumentar los costes de financiación de los bancos y disminuir la inversión. A pesar de estos efectos, la introducción de una moneda digital del banco central suele aumentar el bienestar.

Este documento se centra en la evaluación del impacto de la moneda digital del banco central (CBDC) implementada por un país grande en un país pequeño. Un país grande o pequeño se define por su influencia en la economía mundial, medida por su valor comercial global, su dominio de la moneda y su producto interior bruto. Entre los ejemplos de país grande se encuentran grandes potencias como China, Estados Unidos, Reino Unido o la Unión Europea. Ejemplos de países pequeños son Singapur, Dinamarca, Israel o Nueva Zelanda. El impacto de retroalimentación es el efecto sobre el país pequeño, cuando un país grande implementa un CBDC. Los autores supondrán que el CBDC implantado por el país grande es uno al que los consumidores minoristas pueden acceder directamente, y también está disponible para los consumidores minoristas de otros países. Este estudio no se ocupará de la forma en que el país grande implanta o gestiona dicha CBDC, sino que se centrará en la forma en que dicha CBDC afectará a un país pequeño.

Este artículo contribuye al debate estableciendo un marco para la CBDC y formulando principios generales de diseño para la CBDC en consonancia con la función del banco central como prestamista de última instancia (LOLR). Los atributos y la funcionalidad de un CBDC son muy determinantes para el diseño arquitectónico y la solución técnica elegida, especialmente en el contexto del LOLR. Por lo tanto, abogamos por una moneda sólida para la asistencia de liquidez de emergencia electrónica, disponible las 24 horas del día y los siete días de la semana, anónima, con intereses e ilimitada, para evitar las corridas bancarias y restaurar la estabilidad financiera en tiempos de dificultades financieras.

Este documento analiza las consideraciones clave del diseño de CBDC para equilibrar los beneficios y los riesgos y presenta las mejores prácticas en el diseño de CBDC desde una perspectiva global. Utilizando la CBDC de China como ejemplo, este documento analiza el diseño del libro mayor de dos o varios niveles y propone diez facilitadores de adopción masiva e implementación exitosa. Este diseño propuesto permite a los bancos centrales gestionar el flujo del proceso, centrarse en el seguimiento y el control, sin soportar toda la carga ni exponerse a riesgos excesivamente centralizados. Concluye que CBDC será la herramienta principal en la economía digital del futuro, y los países que estén familiarizados con la tecnología tendrán una ventaja competitiva. Aprender de la implementación, revisar continuamente la regulación existente e improvisar cada vez que la dinámica internacional cambie el panorama son atributos vitales para una implementación con éxito.

Los autores estudian la evolución de las ideas relacionadas con la creación de monedas respaldadas por activos a lo largo de los últimos 200 años y sostienen que los recientes avances relacionados con las tecnologías de libro mayor distribuido y las cadenas de bloques dan un nuevo impulso a las monedas respaldadas por activos. Los autores proponen un mecanismo práctico que combina nuevos avances tecnológicos con técnicas de cobertura bien establecidas para construir una criptodivisa orientada a las transacciones respaldada por activos, que los autores denominan moneda comercial digital (DTC). Este artículo muestra que, en su estado de madurez, la DTC puede servir como un contrapunto muy necesario a las monedas fiduciarias de reserva de hoy en día.

Las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC) se han convertido en un tema muy discutido en los últimos años, y la velocidad del debate ha aumentado recientemente. Para obtener una visión general de las distintas perspectivas sobre este tema, la SUERF y el Centro BAFFI CAREFIN de la Universidad Bocconi convocaron una conferencia de expertos.

Los autores examinan las implicaciones para la economía abierta de la introducción de una moneda digital del banco central (CBDC). Añaden una CBDC al menú de activos monetarios disponibles en un modelo DSGE estándar de dos países y consideran un amplio conjunto de características técnicas alternativas en el diseño de la CBDC. Los autores analizan la transmisión internacional de la política monetaria estándar y de las perturbaciones tecnológicas en presencia y en ausencia de una CBDC y las implicaciones para la política monetaria óptima y el bienestar. La presencia de un CBDC amplifica los efectos indirectos internacionales de las perturbaciones en una medida significativa, aumentando así los vínculos internacionales. Pero la magnitud de estos efectos depende crucialmente del diseño del CDBC y puede verse significativamente amortiguada si el CDBC posee características técnicas específicas. Los autores también muestran que la emisión nacional de un CBDC aumenta las asimetrías en el sistema monetario internacional al reducir la autonomía de la política monetaria en las economías extranjeras.

Una moneda digital emitida por un banco central (CBDC) podría resolver la volatilidad de una criptomoneda emitida de forma privada, así como mantener intactos sus beneficios potenciales. Esta investigación pretende analizar las posibilidades de implementación de una CBDC en un formato viable que también cumpla con la Sharia y que pueda tener la capacidad de abordar los problemas que afectan al sistema financiero actual. Los autores analizan los posibles escenarios y el impacto y las consecuencias resultantes de la implementación de la CBDC, a través de un profundo examen de los beneficios, las oportunidades, los costes y los problemas de varios formatos conceptuales. Metodológicamente, los autores utilizaron evaluaciones cualitativas, comparativas y analíticas sobre el impacto crítico en palancas cruciales como la dilución a la política monetaria, y la estabilidad del sistema financiero. Por último, los autores llegaron a la conclusión de que el mejor formato era un CBDC sin intereses para los sistemas de liquidación interbancaria y de pagos al por mayor, que tendría la menor perturbación para la economía pero la mayor transmisión de la política monetaria.

Los avances en la tecnología financiera, que van desde las primeras monedas y billetes hasta los pagos con tarjeta, el dinero electrónico, los pagos con móviles y, más recientemente, las criptomonedas presagian cambios que transformen el sistema financiero y monetario. Bitcoin (BTC) y las criptomonedas tienen un parecido significativo con el dinero base o el dinero del banco central (CeBM). Esta similitud funcional puede plantear potencialmente varios desafíos a los bancos centrales en varias dimensiones. Puede plantear riesgos para el monopolio de los bancos centrales sobre la emisión de moneda base, la estabilidad de precios, el buen funcionamiento de los sistemas de pago, la conducción de la política monetaria y la estabilidad de las instituciones de crédito y el sistema financiero. Entre varias posibles respuestas políticas, los bancos centrales han estado investigando y experimentando con la emisión de moneda digital del banco central (CBDC). Este documento investiga la CBDC desde una perspectiva legal y arroja luz sobre los desafíos legales de introducir la CBDC en la zona del euro. Habiendo estudiado el impacto potencial de la emisión de CBDC por parte del Banco Central Europeo (BCE), particularmente en la estabilidad bancaria y financiera, en la asignación eficiente de recursos (es decir, crédito), así como en la conducción de la política monetaria, el documento concluye que la emisión de CBDC por parte del BCE enfrentaría una serie de desafíos legales que deben resolverse antes de su lanzamiento a nivel de la zona del euro. Resolver tales impugnaciones legales puede resultar una tarea ardua ya que, en última instancia, puede necesitar enmiendas al Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE)

Este estudio analiza el debate actual en torno a la moneda digital respaldada por el banco central (CBDC). Se realizó un estudio comparativo considerando los países a favor y en contra de la implantación de una CBDC y sus razones, buscando causas comunes, diferencias, etc. La conclusión fue que existen tendencias opuestas entre los defensores y los detractores de establecer una CBDC.

El autor ofrece una perspectiva macroeconómica sobre la propuesta “Reservas para todos” (RFA) de permitir al público en general utilizar dinero electrónico emitido por un banco central. Tras distinguir las RFA de las criptomonedas y relacionar la propuesta con los debates sobre la banca tradicional y la abolición del dinero en efectivo, el autor propone un resultado de equivalencia según el cual una sustitución marginal del dinero exterior por el interior no afecta a los resultados macroeconómicos. El documento identifica las condiciones clave sobre los incentivos de los bancos comerciales y bancos centrales para la equivalencia y argumenta que estas condiciones probablemente se violan, lo que implica que el RFA cambiaría los resultados macroeconómicos. El autor también relaciona el análisis con los argumentos habituales en el debate sobre el RFA y señala las incoherencias y las cuestiones abiertas.

La moneda digital respaldada por un banco central (CBDC) suscita debates sobre sus méritos y riesgos, pero se presta mucha menos atención a la su posible adopción. En este trabajo, los autores muestran que la CBDC puede no ser ampliamente aceptada si existe una de una economía sumergida considerable. Basándose en un modelo monetario de dos sectores, muestran una relación en forma de L entre la economía sumergida y la CBDC. La CBDC puede hacer emerger la economía sumergida, pero este efecto pasa a ser marginalmente significativo en países con economías sumergidas significativamente grandes. Para promover la adopción de una CBDC y mejorar su eficacia, la reducción de impuestos y el tipo de interés positivo de la CBDC pueden ser herramientas útiles. Los autores muestran además que el ajuste del tipo de interés de la CBDC desencadena un efecto de reasignación entre los sectores formal e informal, a través del cual mejora la eficacia tanto de la política monetaria convencional como de la política fiscal.

En la última década, los actores del sector privado han emitido varios miles de monedas digitales basadas en la tecnología de libro mayor distribuido (DLT) que no poseen valor intrínseco ni están respaldadas por ningún recurso tangible. La emisión de estas monedas digitales privadas, como Bitcoin, Ethereum y otras altcoins, amenaza la estabilidad de la política monetaria y de las infraestructuras de los mercados financieros (FMI). Ante la amenaza de perturbación de la política monetaria y la inestabilidad del mercado financiero por estas emisiones del sector privado, muchos bancos centrales han comenzado a investigar y experimentar con la emisión de monedas digitales respaldadas por el banco central (CBDC) para garantizar la estabilidad del mercado financiero y la preservación de la política monetaria. En este documento, los autores presentan un estudio de nueve experimentos de CBDC en el mundo con el objetivo de comprender las motivaciones y los factores que influyen en las consideraciones de diseño técnico de los experimentos de CBDC seleccionados.

Los autores examinan cómo la función de procesamiento de pagos de los bancos afecta a su actividad crediticia. En nuestro modelo, los bancos operan en zonas separadas y emiten créditos a los empresarios que compran algunos insumos fuera de su propia zona. La liquidación de los créditos bancarios entre zonas tiene un coste. En equilibrio, surge una externalidad de liquidez cuando las zonas son suficientemente diferentes en su propensión a la subcontratación: un banco puede restringir sus propios préstamos porque necesita mantener liquidez frente a los créditos emitidos por otro banco. Este trabajo pone de manifiesto que los motivos dispares de los préstamos interbancarios (inversión en proyectos productivos y gestión de la liquidez) pueden tener efectos diferentes sobre la eficiencia.

Este documento propone un marco de emisión de CBDC basado en contingencias a plazo. La incorporación de contingencias temporales, sectoriales y de tipos de interés en la activación de la CBDC hará posible la transmisión en tiempo real de la política monetaria, posibilitará la oferta selectiva de dinero y evitará que la moneda circule más allá de la economía real. La contingencia del estado económico permite ejercer un control anticíclico de la moneda. La incorporación de estas contingencias también permite que la moneda cumpla la función de orientación a futuro.

Con el aumento de la popularidad de los activos digitales en los últimos años, la existencia de monedas descentralizadas y multinacionales se está convirtiendo en un importante tema de debate para los bancos centrales, ya que su control y soberanía sobre sus respectivas economías podría necesitar un sistema de pagos regulado que se ajuste a las necesidades de una sociedad cada vez más globalizada. Una de las soluciones más discutidas en todo el mundo son las monedas digitales emitidas por los bancos centrales (CBDC), que traen consigo temas delicados en cuanto a legislación, viabilidad y seguridad de sus usuarios.

La banca central en la era de las monedas digitales es un tema de rápido desarrollo en la economía monetaria. Las monedas digitales algorítmicas, como el bitcoin, parecen ser competidores viables de la moneda fiduciaria de los bancos centrales, y su presencia en el mercado puede presionar a los bancos centrales para que apliquen una política monetaria más estricta. Y lo que es más interesante, la tecnología blockchain que hay detrás de las monedas digitales tiene el potencial de mejorar las operaciones de pago y compensación de los bancos centrales, y posiblemente de servir como plataforma desde la que los bancos centrales podrían lanzar sus propias monedas digitales. Una moneda digital soberana podría tener profundas implicaciones para el sistema bancario, estrechando la relación entre los ciudadanos y los bancos centrales y eliminando la necesidad de que el público mantenga depósitos en bancos comerciales de reserva fraccionaria. Los debates sobre la conveniencia de estas políticas han hecho renacer el interés por la economía monetaria clásica.

Una moneda digital del banco central, o CBDC, puede ofrecer una alternativa atractiva a los depósitos a la vista tradicionales mantenidos en los bancos privados. Al ofrecer cuentas CBDC, el banco central tiene que enfrentarse a cuestiones clásicas de la banca: llevar a cabo la transformación de los vencimientos y, al mismo tiempo, proporcionar liquidez a los clientes privados que sufren shocks de “gasto”. Los autores analizan estas cuestiones en una versión nominal de un modelo de Diamond y Dybvig (1983), con un objetivo adicional y exógeno de estabilidad de precios para el banco central. Aunque el banco central siempre puede cumplir con sus obligaciones nominales, pueden producirse corridas, que se manifiestan como una liquidación excesiva de activos reales o como un fracaso en el mantenimiento de la estabilidad de precios. Demostramos un resultado imposible que llamamos el trilema de la CBDC: de los tres objetivos de eficiencia, estabilidad financiera (es decir, ausencia de corridas) y estabilidad de precios, el banco central puede alcanzar como máximo dos.

Este documento se centra principalmente en las CBDC, dada la reciente atención prestada a las monedas fiduciarias digitales y su potencial para promover la internacionalización de la moneda. Una CBDC promete una mayor eficiencia y menores costes, un mejor acceso a los servicios financieros y una mayor transparencia y responsabilidad en los sistemas de pago y los flujos financieros. También plantea nuevos riesgos y una mayor complejidad técnica y normativa. El futuro de las CBDC dependerá, en primer lugar, de las ambiciones de las autoridades nacionales y de su evaluación de los beneficios y los riesgos. Los elementos de diseño de las CDBC pueden responder a las preferencias de cada país, mientras que la cooperación internacional -por ejemplo, en materia de intercambio de datos, protección de la intimidad e interoperabilidad técnica- será necesaria para aprovechar plenamente las ventajas de las CDBC, especialmente para los pagos transfronterizos. Los acuerdos multilaterales y las normas de una CBDC llevarán tiempo, pero las autoridades nacionales pueden actuar ahora para garantizar un entorno nacional propicio para las CBDC y otros desarrollos de las monedas digitales.

Esta tesis analiza la clasificación y las opciones de diseño de mecanismos del DCEP desde la perspectiva de dos demandas diferentes: la demanda general y la demanda del banco central. Basándose en la filosofía del pragmatismo, los autores utilizan un enfoque de métodos mixtos que es una combinación de investigación cualitativa y cuantitativa. A través de la entrevista y las encuestas, los autores identificaron las demandas del PBOC y del público en general en China y las características del DCEP a partir de las demandas oficiales. A continuación, generan las opciones de diseño a través de la flor del dinero y la pirámide de los modelos de DCEP y comparan el resultado con la demanda. El análisis muestra que el DCEP pertenece al tipo B de fichas digitales CB de propósito general, y que adoptaría un diseño de arquitectura híbrida compleja de múltiples capas, con el apoyo tanto de la DLT como del modo convencional. En conclusión, las opciones actuales de diseño del mecanismo pueden satisfacer las demandas de cada parte hasta cierto punto y alcanzar un delicado equilibrio en el marco de la compensación entre las cuestiones de privacidad y seguridad.

Este documento presenta el Sistema Oficial de Moneda Digital (ODCS). La moneda digital propuesta es emitida y controlada por el estado/banco central de un país, por lo que los autores la denominan Moneda Digital Oficial (ODC). El proceso de emisión de la ODC es prácticamente el mismo que el del papel moneda convencional (CPC), pero el sistema de control es diferente. La propuesta también explica el proceso de las transacciones comerciales diarias en todo el país a través de la ODC. La ODC es más segura, fiable, económica y fácil de usar. Los autores presentan sólo la idea y los módulos obligatorios del sistema ODC y no el marco implementable, que se presentará en una próxima publicación separada.

La moneda digital está diseñada para competir con el dinero fiduciario de los bancos centrales y el sistema bancario, pero puede crear un nuevo riesgo de estabilidad financiera. Los bancos centrales están considerando la posibilidad de emitir su propia moneda digital pública fiduciaria como respuesta. Este documento muestra que la moneda digital emitida de forma privada, como el bitcoin, puede adoptarse como reacción a la inflación distorsionadora de los bancos centrales sobre el dinero fiduciario. Los bancos que aceptan depósitos en moneda digital privada pueden surgir para proporcionar una distribución eficiente del riesgo de liquidez sin el riesgo inflacionario del dinero fiduciario. En lugar de desplazar a los bancos, la moneda digital privada y pública amenaza con una nueva forma de crisis bancaria causada por la desintermediación de las retiradas de moneda digital. Un banco central puede actuar como prestamista de última instancia para evitar la amenaza de estas retiradas de moneda digital para los bancos con depósitos de moneda digital pública pero no privada. La moneda digital privada evita los costes de la inflación del banco central, pero está sujeta a la fragilidad de las retiradas de moneda digital.

Este documento sugiere utilizar Blockchain como tecnología fundamental en una CBDC. Sin embargo, deben superarse retos como la protección de la privacidad de los usuarios, la supervisión y la velocidad de las transacciones. Este documento propone un modelo de CBDC llamado MBDC que se basa en la tecnología de blockchain de permisos. El modelo hace uso de la arquitectura multi-blockchain y ChainID para mejorar la escalabilidad del modelo y procesar los pagos más rápidamente. En este modelo, el banco central, los bancos comerciales y otros organismos; construyen y mantienen la cadena de bloques. Por último, los autores también demuestran, tanto teórica como experimentalmente, el rendimiento del modelo en cuanto a la escalabilidad y la velocidad de ejecución de las transacciones, etc.

Los autores establecen un marco monetario-financiero de tres pilares para (i) analizar, categorizar y comparar los medios de pago pasados, actuales y emergentes; para (ii) captar sus procesos de creación y destrucción a través de la dinámica de los balances sectoriales; y para (iii) identificar los riesgos inherentes al actual sistema monetario-financiero, también conocido como sistema bancario de reserva fraccionaria.

El autor ha construido un modelo de intercambio de activos y medios de pago para explorar el papel de la moneda digital del banco central (CBDC) y cómo esto es importante para la política monetaria. La moneda digital del banco central aumenta potencialmente el bienestar por tres razones. En primer lugar, al sustituir la moneda física, sirve para limitar la actividad delictiva. En segundo lugar, la CBDC puede devengar interés, lo que introduce un instrumento de política adicional para el banco central y simplifica el problema de eliminar la ineficiencia intertemporal que normalmente se corrige mediante una regla de Friedman. En tercer lugar, al sustituir los depósitos de los bancos privados como medio de pago, la CBDC mitiga los problemas de incentivos en la banca privada, siempre que se pueda confiar en el banco central. La expansión del alcance de los pasivos del banco central a través de la emisión de CBDC introduce potencialmente una escasez de garantías seguras, si el banco central se limita a mantener deuda pública. Potencialmente, esta escasez se puede eludir si el banco central adquiere activos privados, pero esto abre otros problemas relacionados con la capacidad del banco central para controlar los bienes privados.

Este documento se centrará específicamente en las implicaciones del problema de las CBDC para la estabilidad financiera. Se desarrolla un modelo de banca y pánico bancario que presenta algunas novedades. Estas nuevas características están diseñadas para resaltar cómo la acción del banco central, para reemplazar la moneda física con CBDC, afectará la incidencia de pánicos bancarios y sus efectos sobre el bienestar económico. Los autores también muestran cómo la política monetaria, en forma de política de tasas de interés convencional e intervención de crisis del banco central, es importante en el contexto de los regímenes de moneda física y CBDC.

Los informes sobre el plan del gobierno chino, para introducir una criptodivisa, una moneda digital a través del Banco Popular de China o alguna otra forma de dinero blockchain, se han filtrado durante años. Estos rumores fueron confirmados finalmente en 2019, cuando Xi Jinping afirmó el compromiso de adoptar y dominar el espacio blockchain y el Banco Popular de China (PBOC) hizo más explícitas sus intenciones, pero no sus planes. Desde entonces, las intenciones y el calendario para la introducción de algún tipo de RMB digital han pasado del nivel de los rumores a ser objeto de acalorados titulares e informes oficiales, y más rumores aún. Sin embargo, sigue existiendo una gran ambigüedad sobre qué introducirá exactamente el PBOC en 2020 y cómo se utilizará. Más controvertida es la intención del PBOC y cómo sus acciones encajarán en un enfoque estratégico más amplio de los asuntos globales y regionales por parte del Partido Comunista Chino (PCC).

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